Retinopatía Diabética
26 agosto, 2018

Glaucoma, un ladrón silencioso

El glaucoma es una enfermedad silenciosa y compleja, que tiene como resultado el daño progresivo e irreversible del nervio óptico. El glaucoma es responsable de una de las principales causas de ceguera en el mundo, la cual se puede prevenir con un diagnóstico temprano y tratamiento oportuno.

Existen varios tipos de Glaucoma siendo el más común el Glaucoma Crónico Simple (GCS) o Glaucoma de Angulo Abierto del cual corresponde el 90%. El GCS es más común después de los 40 años de edad y puede tener un componente hereditario. Enfermedades como la Diabetes Mellitus, la Hipertensión e  hipercolesterolemia nos pueden predisponer a padecerlo.

Síntomas

El GCS se caracteriza por ser asintomático, por eso se le conoce como el Ladrón Silencioso de la Visión. La persona que lo padece puede pasar un largo periodo sin darse cuenta de que lo padece, y se confía en solo cambiar la receta de sus lentes para corregir su visión. Progresivamente el campo visión periférica se va contrayendo, hasta llegar a un túnel de visión central. No se dan cuenta de que el campo de visión se va perdiendo y tropiezan con objetos que no se dieron cuenta que estaban ahí. No logran captar todo el entorno que los rodea. El campo visual se va cerrando hasta llegar a la ceguera irreversible.

¿Qué hacer para saber si tengo Glaucoma?

Es necesaria la evaluación por un Médico Oftalmólogo,  el cual se encargará de determinar sus antecedentes familiares de glaucoma,  su agudeza visual, la medición de la presión de sus ojos y evaluación de su nervio óptico.

De esta manera podrá determinar si necesita exámenes especiales como ser: campo visual, un OCT (tomografía de Coherencia Óptica) el cual nos mide el grosor de la capa de fibras nerviosas de la retina, entre otros.

Una vez que su oftalmólogo ha evaluado detalladamente su examen oftalmológico y exámenes especiales determinará si usted padece Glaucoma o no.

¿Qué hacer si tiene Glaucoma?

Afortunadamente existen tratamientos médicos que nos ayudan a controlar la presión ocular como ser las gotas oftálmicas que ayudan a prevenir que el daño al nervio óptico avance. Existen herramientas como el LASER y los procedimientos quirúrgicos que nos ayudan a controlar la presión ocular.
El glaucoma no se cura pero puede evitarse que el daño al nervio óptico avance a una  ceguera irreversible. Por eso es importante el  diagnóstico  temprano y el tratamiento oportuno.

Recomendación:

  • Revisión Oftalmológica obligatoria a los 40 años de edad.
  • Evaluación obligatoria oftalmológica si existen antecedentes familiares de glaucoma.
  • Buen estado metabólico sin diabetes, ni hipertensión, etc.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *